ROBIOLS

      Pasta tradicional de las fiestas de Pascua en Mallorca. Tiene forma de media luna y se rellena de requesón (brossat), cabello de ángel, confitura, crema e, incluso, chocolate. Se pasta y se cuece de la misma manera que los crespells. Una vez cocido suele decorarse con azúcar en polvo.

      Los robiols son identificables en su forma con las borekas, sobre todo las rellenas de queso tierno, pero no en su composición ya que en alguna de las cuales se incluye patata. Otro argumento en contra de su origen judío, es que se estima que son un plato turco incorporado a la cocina sefardí únicamente a partir de 1492, fecha en que los sefardíes españoles y portugueses se instalan en Turquía, por invitación de la Sublime Puerta.

      Debemos destacar, asimismo, sus manifiestas connotaciones con cierto queso italiano denominado robiola, de moda en la corte italiana renacentista de los Gonzaga, en Mantua, y con los conocidos ravioli italianos. A ello hemos de unir su temprana descripción en el Libre del Coch, tratado culinario gestado en la península itálica ya en el filo de los tiempos del renacimiento. La fórmula recogida en dicha obra, los sitúa dentro del entorno cultural de la cocina catalana practicada en esas tierras.

      Según la descripción de su receta, son concebidos como una variante de las casques o coques farcides. Estas últimas, son mencionadas ya en textos catalanes de finales del siglo XV, figurando sus ingredientes y fórmula de preparación en el manual catalán cuatrocentista de confitería, así como en las versiones catalana y castellana del mencionado Libre del Coch.

      De acuerdo con estas noticias, parece más adecuado aceptar para nuestros robiols una inicial gestación en tierras italianas, en lugar de su habitual procedencia desde la cocina judía.

      Fuente: “La cocina judía en Mallorca”, del Dr. Antonio Contreras.

INGREDIENTES:

–      ½  Kilo de harina
–      150 gr. de azúcar
–      125 gr. de manteca de cerdo
–      50 ml. de aceite
–      50 ml. de zumo de naranja
–      3 yemas de huevo
–      250 gr. de requesón
–     250 gr. de mermelada de albaricoque
–     Canela
–     50 gr. de azúcar para el requesón
–     1 yema de huevo para el requesón

ELABORACIÓN:

Preparamos la masa tal y como hicimos con los crespells:

      «Mezclamos en un recipiente grande, para poder trabajar la masa cómodamente, el azúcar con las yemas hasta que queda una masa cremosa.

      Incorporamos la manteca, que hemos dejado la noche antes fuera de la nevera para que esté más floja, y la mezclamos bien con la masa anterior.

      Ahora añadimos el zumo de naranja y seguimos mezclando con las manos.

      Cuando el zumo está bien integrado incorporamos el aceite y mezclamos hasta que quede una masa cremosa.

      Si quisiéramos poner la ralladura de limón ahora sería el momento, pero yo prefiero no poner.

      Empezamos a incorporar la harina, sin prisas, y vamos amasando hasta conseguir que nos quede una bola homogénea, que no se nos pegue en las manos.

      Para facilitar el trabajo dividimos la masa en 5 o 6 trozos, amasamos un poco más cada uno de ellos y, una vez bien trabajados, ya están listos para  el siguiente paso.»

Colocamos un papel de hornear sobre una superficie plana y ponemos un trozo de la pasta que hemos amasado.

Vamos aplanándolo con un rodillo enharinado hasta conseguir una pasta muy fina.

Cuando ya la tenemos del grosor deseado,  ponemos un poco de mermelada en el centro y, levantando uno de los extremos de la masa, ayudándonos con la hoja de papel,  lo cerramos sobre el otro.

La mermelada nos quedará en el centro y cubierta de masa. Ahora cortamos el sobrante con un cuchillo, cerramos bien los bordes con los dedos y después lo sellamos con un tenedor. También podemos utilizar un molde especial para robiols.

La mitad de la masa la utilizamos para hacer robiols de mermelada y la otra mitad la utilizaremos para hacerlos con requesón.

Ahora, cogemos el requesón y le añadimos 1 yema de huevo, 4 o 5 cucharaditas de azúcar (al gusto) y un poco de canela. Mezclamos bien y procedemos a rellenar los robiols.

Lo hacemos de la misma manera que los de mermelada. Para distinguirlos ponemos sobre los de requesón una pequeña bolita hecha con la masa.

A medida que los vamos haciendo los vamos colocando en una bandeja  sobre la que hemos puesto un papel de hornear.

Horno precalentado a 180º. De 13 a 15 minutos, dependerá de cada horno. Conviene vigilar y si están bien dorados, sacarlos.

Podréis encontrar todos los ingredientes necesarios para elaborar los robiols en Molt bo – Sa lleteria de l’Olivar, puesto 141, teléfono 971719351, del Mercat de l’Olivar.

Bon profit,

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4 respuestas a ROBIOLS

  1. Catalina dijo:

    Una receta perfecta para estos días. Seguro que buenísimos, a mi personalmente, los de requesón me encantan. La decoración con las estrellitas me ha encantado.

  2. Nena dijo:

    Ahora mismo he probado uno de requesón. Buenísssssssssssssimo.

  3. Pitusa dijo:

    Son buenísimos. El viernes los haré. Enhorabuena por la página. Recetas excelentes y fáciles de hacer.

  4. Rafael dijo:

    La pasta extraordinaria y muy suave. Lo he comido de requesón y perfecto también el relleno. Luego probaré los otros rellenos. Enhorabuena.

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