PIMIENTOS DEL PIQUILLO RELLENOS DE BACALAO

      La planta del pimiento es originaria de México, aunque también se encuentra en las regiones del Sur de Asia. El Capiscum annum o pimiento es una planta de la familia de las solanáceas, que en el siglo XVI empezó a introducirse en España luego del descubrimiento de América y fue el propio Cristóbal Colón el que lo llevó a España por vez primera como  consta en una carta escrita por Pedro M. de Angleria fechada en septiembre de 1.493.

       Con el pasar de los años se desarrollaron distintas variedades de pimientos en España, uno de ellos es el piquillo; por lo que se suele atribuir su «nacionalidad» a este país, específicamente a la ciudad de Lodosa, en donde se cultiva

      La forma es triangular, no muy grande, alrededor de 7 cm de largo, no demasiado carnoso, piel dura y un color rojo encendido.

      A pesar de que el pimiento del piquillo era conocido en toda Navarra, hasta hace un par de décadas o tres no se plantaban para venta, sino para consumo propio. A finales de los años 60, Lodosa, como tantos otros pueblos del Valle del Ebro, era un lugar elegido para el veraneo de familias de comunidades limítrofes. Estos veraneantes consumían los productos de la zona y, entre ellos, los pimientos del piquillo. La fama de su calidad fue corriendo de boca en boca de modo que muchos, al terminar el verano, se llevaban algunos botes para casa. A partir de ahí, los Pimientos del Piquillo de Lodosa han adquirido un prestigio casi mítico.

      Aunque el pimiento es una planta originaria de América, el piquillo de Lodosa pertenece a una variedad botánica singular y autóctona, única dentro de su propio género, que en el término geográfico que lleva su nombre (Lodosa) y entre los municipios aledaños (Andosilla, Azagra, Cárcar, Lerín, Mendavia, San Adrián y Sartaguda), alcanza su máxima calidad gustativa.

      Después de la recolección, que se efectúa manualmente y de forma selectiva desde finales de septiembre hasta noviembre, se asan los pimientos. Posteriormente se pelan, con un cuidado exquisito, sin lavarlos en agua ni sumergirlos en soluciones químicas de ningún tipo. Luego se envasan con una asepsia absoluta para llegar al consumidor en plenitud de condiciones.

      Fuente: Wikipedia y  http://www.navarra.com/gastronomia/pimientos.htm

INGREDIENTES:

– 2 latas de pimientos de piquillo de Lodosa, de 200 gr. cada una.

Para el relleno:

– Un poco de aceite de oliva
– 2 cebollas medianas
– 250 grs. de bacalao (puede ser un lomo de este peso o desmigado)
– Un tomate
– Una cucharada sopera de harina
– Un vasito de leche (100 ml.)

Para la salsa:

– Un poco de aceite de oliva
– Un diente de ajo
– Una cucharada sopera de harina
– El jugo de las latas de los pimientos
– Dos vasos de agua

ELABORACIÓN:

Desalamos el bacalao. Lo mejor es ponerlo el remojo el día antes y cambiarle el agua un par de veces. Necesitará más o menos tiempo, según sea un lomo entero o esté desmigado.

Una vez desalado, escurrimos bien y picamos. Reservamos.

Vertemos el contenido de las latas de pimientos en un colador con un bol debajo para poder guardar el líquido de los pimientos. Seguidamente vertemos los dos vasos de agua en el mismo colador por encima de los pimientos para que se unan al líquido y reservamos.

En una sartén pochamos bien las dos cebollas. Cuando están blanditas añadimos el tomate triturado, sin piel ni pepitas. Dejamos cocer unos minutos, agregamos el bacalao que habíamos reservado y damos unas vueltas. Incorporamos la cucharada de harina, cocemos unos minutos y añadimos la leche para ligar la masa.

Dejamos enfriar un poco, empezamos a rellenar los pimientos y los vamos colocando uno al lado de otro en una fuente de horno.

Para la salsa, sofreiremos el diente de ajo troceado en un poco de aceite y sin dejar que coja color añadimos una cucharada de harina y removemos un poco. Ahora vamos añadiendo el líquido que tenemos reservado,  que es la mezcla del agua y el jugo de las latas de pimientos. Removemos a fin de que ligue y vertemos sobre los pimientos.

Rectificamos de sal y ya están listos para comer.

Se conservan muy bien en la nevera por ello se pueden preparar el día antes de la fecha en la que tengamos pensado comerlos. Además la salsa espesará un poco y quedará perfecta.

Hemos acompañado estos pimientos de piquillo con una botella de “Gazela”, vinho verde portugués. Es muy suave y debe tomarse bien fresco (entre 6º y 8º). Además de bueno resulta bastante económico.

Bon profit!

Pimientos de piquillo

Pimientos de piquillo

Pimientos de piquillo

Pimientos de piquillo

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4 respuestas a PIMIENTOS DEL PIQUILLO RELLENOS DE BACALAO

  1. María dijo:

    Marcos felicidades,me ha encantado,es una pasada yo diría que es un trabajo profesional te deseo muchos éxitos

  2. Nena dijo:

    Una explicación perfecta para un plato excelente y sencillo. La incorporación de texto al video me parece una mejora. Y que no falte el «bon profit»

  3. Margalida dijo:

    Els vaig fer ahir i va ser tot un èxit. Al principi tenia dubtes amb la salsa però va quedar estupenda.
    Enhorabona!

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