CARACOLES

      Una de las tradiciones gastronómicas más populares de Mallorca, vinculada con frecuencia al santoral,  es el consumo de caracoles en la festividad de Sant Marc (25 de abril), especialmente en Sineu, de donde es patrón y donde dicen que su consumo previene el riesgo de tener embolias o reuma. Eso sí, han de consumirse en número impar.

    Ya Plinio el Viejo aseguraba que eran remedio eficaz para la tos y problemas estomacales, siempre que se tomaran, igualmente, en número impar.

         Su consumo se inicia, como mínimo, en la Edad de Bronce, según fósiles encontrados.

      El caracol forma parte de la cocina mediterránea, especialmente de la francesa. En España es muy apreciado en Cataluña, Valencia y las Baleares. No se le considera, como en otras épocas, un alimento de subsistencia, sino una exquisitez. En otros países su consumo resulta extraño y hasta desagradable.

      Bovers, viudas, caracolas cristianas, de judío y caragolins son las especies más consumidas en la isla.

      El refrán popular dice: “Qui menja caragols per Sant Marc, gaudeix de bona salut de franc”.

      Fuente: “Memorias de la cocina” – Diario de Mallorca. Antoni Tugores.

 INGREDIENTES:

–      3 kilos de caracoles
–      Hierbas: Fonoll (Hinojo), Herbasana (Hierbabuena) y Moraduix (Mejorana)
–      6 o 7 pebres de cirereta (pimientos picantes)
–      Sal

ELABORACIÓN:

      Se colocan los caracoles en un recipiente u olla grande. Se pone sal por los bordes para evitar que salgan. Les tiramos un poco de harina para que la coman y se purguen bien. Los tenemos así 3 o 4 días, poniéndoles un poco de harina cada día.

      Empezamos la preparación poniendo los caracoles en un recipiente con agua, los removemos bien y los sacamos. Hemos de repetir la operación tantas veces como sea necesario hasta que consigamos que el agua quede totalmente limpia. Seguro que necesitaremos cambiarles el agua 6 o 7 veces. Desechamos a los que no den señales de estar vivos.

      Una vez los tenemos totalmente limpios los metemos en una olla, en la que hemos ido poniendo las hierbas y pimientos picantes a capas. Llenamos de agua fría.

      Ahora es cuando debemos “engañar” a los caracoles. Para ello colocamos la olla sobre un fuego muy flojo. Los caracoles empiezan a notar el calor y salen de la cascara. En este momento damos fuerza al fuego, tapamos y dejamos hervir unos 15 minutos. Con esta operación hemos conseguido que queden  con el cuerpo fuera.

    Transcurrido el tiempo, sacamos los caracoles y desechamos el agua y hierbas empleadas. También retiramos los caracoles que no hayan sacado el cuerpo fuera.

      Ahora repetimos la operación que hicimos anteriormente y para ello ponemos unas hierbas en la base de la olla, introducimos parte de los caracoles y los cubrimos nuevamente con hierbas y pimientos picantes partidos por la mitad. Incorporamos el resto de caracoles y más hierbas. Ponemos agua hasta cubrir los caracoles. Añadimos sal.

     Ponemos a fuego medio unos 40 – 45 minutos, a contar desde el momento en que empieza a hervir.

     Transcurrido el tiempo ya están listos para consumir. Añadiremos una parte de los caracoles a un arròs brut, lo que le aporta un sabor extraordinario, y degustaremos el resto acompañados de una excelente mahonesa casera.

      El vino elegido para la ocasión ha sido un Rioja Reserva 2008 “Marqués de Riscal”. Elaborado con las variedades tempranillo, graciano y mazuelo. Con una crianza de 26 meses en barricas de roble americano. Procede de la Bodegas de los Herederos del Marqués de Riscal (Elciego-Álava).

      Bon profit!

Receta original y elaboración: Francisca Dochao Buchens

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Una respuesta a CARACOLES

  1. Catalina dijo:

    Un montaje estupendo y muy vistoso para un plato tradicional. Y por cierto ¡¡¡ Felicidades !!!

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